El País de kalimbúm
El libro comienza siendo el protagonista un hombre que viajaba en tren y escucho hablar sobre el país de Kalimbúm y decidió que quería ir a conocerlo .
Le dieron un billete gordo pero gordo como un libro gordo. Se montó en el avión y para ir a Kalimbúm tenía que pasar cuatro veces por Japón, por India, Finlandia y desde Finlandia a Japón otra vez.
En el avión conoció a Li-Pang mientras estaba aburrido, pasó rápido el tiempo y por fin llegaron a Kalimbúm.
Cuando llegaron al país no sabía el idioma y era un lugar donde no existían las estaciones del año como las conocemos aquí. Un día podía ser verano e ir con una camisa de flores y al día siguiente podía estar nevando. Lo mismo pasaba con los días de la semana, cuando hoy era jueves, posiblemente mañana fuese domingo.
Como no entendía el idioma, su amigo Li-Pang le dio un traductófono, que era como una mochila y que hablaba según iban hablando los habitantes de Kalimbúm. Al hombre no le gustaba llevar el traductófono porque le daban calambres, pero si no lo llevaba no sabía el idioma y no podía hablar con la gente.
Al día siguiente de su llegada, fue a visitar la ciudad moderna, el estaba en la ciudad durmiendo, pero también existía la ciudad vieja, así se dividía la ciudad. Probó diferentes quesos que nadie conocía el nombre. Luego compró un tronco que se abría de arriba a abajo y después de aquello se fue a la calle moderna, pero estuvo poco tiempo porque hacía mucho viento.
En la ciudad había un negocio de muchos cacharros y fue una señora a comprar una cafetera de juego. En esa tienda había también una señora que se encargaba de estar todo limpio y otra que se encargaba de hacer el desayuno, cena y comida.
Cuando ya se le estaban terminando las vacaciones, fue a buscar un banco de dinero. El banco era de metal y los trabajadores volaban y se movían muy rápido. Fue para dejar las monedas del país.
Después de viajar otra vez por un montón de países regreso a Madrid de su viaje de Kalimbúm.
Comentarios
Publicar un comentario